sábado, 20 de diciembre de 2014

Es hora de despedir otro año más

Exacto, llegó la hora de decir adiós a este año y dar la bienvenida al siguiente que sea mejor si cabe que este. Es curioso porque la mayoría de los blogs que sigo o suelo visitar llevan semanas preparando trabajos relacionados con la Navidad y yo precisamente cuando llegan estas fechas es en lo que menos suelo pensar. Tal vez sea porque ya no me gustan las Navidades, desde hace años si por mi fuera no celebraría nada. Pero siempre hay algún familiar que merece que esas fechas sean agradables y bonitas y precisamente es mi propósito. Ese espíritu navideño va hacia esas personas que hacen que nos juntemos para celebrar en la intimidad de la familia que seguimos juntos otro año más.

Yo me pongo a reflexionar en cómo ha sido el año para mi, en lo que ha ocurrido, en las vivencias, lo que se queda atrás o en las cosas que se han quedado pendientes, también en los futuros proyectos, que de esos nunca faltan y mi lista cada día va en aumento.
No suelo lamentarme de las experiencias negativas, de esas intento sacar el mayor aprendizaje posible para así crecer como persona. Hasta en los peores momentos hay que encontrar lo positivo, porque los hay, en el fondo los hay.




Este año no os he podido mostrar ningún trabajo, ya que me ha sido imposible realizarlos, o más bien terminarlos. Es por eso que decidí tomarme un tiempo de desconexión y desaparecer de mi rutina diaria. Me ha costado no estar cada día ahí apoyando cada entrada y trabajo que hacíais y dejar esos largos comentarios que tanto me gustan, porque gracias a lo que veo, aprendo y me gusta agradecerlo de algún modo.
A veces es necesario hacer un parón a tiempo para poder volver con ánimo, energía y dar todo lo mejor de uno. Así que no os puedo decir exactamente cuándo volveré a publicar. Seguiré como hasta ahora, en silencio y pasaré de puntillas por vuestros blogs y el de las nuevas seguidoras, a las que doy la bienvenida.
Tan pronto me sea posible me veréis por aquí enseñando algún trabajo, porque si os adelanto que mis chismes vuelven a tener movimiento. Pero para eso habrá que esperar un poco y mientras os agradezco el apoyo incondicional que sigo recibiendo, los correos, las visitas a mi cabaña que sigue recibiendo lectores.
Todo ese apoyo me sirve y ayuda para no decaer y que esta cabaña pueda llegar a ser lo que en su día pretendía cuando se inauguró.
De todo corazón mil gracias chicas.


Antes de despedirme me gustaría desearos unas felices Navidades y un feliz año nuevo. Que el 2015 sea un año de felicidad, amor, salud, trabajo, paz y que podáis seguir soñando porque veáis que los sueños se cumplen cuando se desean muy muy fuerte. Disfrutad de los pequeños momentos que nos regala la vida bien sea con amigos o familia y que se llenen las casas de risas y alegría. Sobretodo compartir, creo que es lo mejor, mirar la cara del otro y ver la felicidad.

Os muestro un pequeño detalle que he preparado . Quería montar un espacio bonito para hacer fotos y poder compartirlas. Ayer recogí muchísimas hojas secas, cortezas de árbol y ramas caídas y otras que guardaba de mi geranio para acompañar a mi querido Papa Noel que tan solito estaba en la entrada de casa.
Una caja de fruta sin letras ni dibujos, al natural fueron suficientes para dar cobijo a mi figurita junto a muchas piñas que tenía desde hace mucho tiempo, un pin de un osito que clavé en una de las ramas y un búho que tengo todo el año y un corazón muy especial. Eso sí, tuve que ponerle un cestito debajo porque apenas se veía entre tanta hoja y ya si estaba la guarida finalizada jijijiji.





De momento como es el único detallito navideño que he puesto, ahí se queda para darnos la bienvenida.

Sed felices y hasta pronto!!