lunes, 21 de diciembre de 2015

Dando paso a la Navidad

Ya acabando el año no podía dejar de pasar a despedirme; os deseo unas felices fiestas de Navidad. Que el año entrante llegue repleto de salud, trabajo y toda la felicidad del mundo. Ojalá nos podamos seguir encontrando y pasando tan agradables momentos en este mundo virtual, que tantas veces ha traspasado la pantalla en mí caso.
Gracias a todas las personas que han cruzado más allá y seguimos un contacto más cercano. A las que se han interesado por mí, y han escrito unas sinceras palabras.
Muchísimos besos con todo mi cariño y un abrazo.

¡¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2016!!

domingo, 8 de noviembre de 2015

Celebrando 100 Findes frugales

Entro con plumero en mano quitando el polvo de esta cabaña que ha estado cerrada durante muchos meses. También estoy emocionada y nerviosa; emocionada porque estamos de celebración, y nerviosa porque me impone ponerme de nuevo frente el teclado para redactar una entrada. En todos estos meses, sólo me he limitado a escribir comentarios, y no es lo mismo que pararte a pensar y encontrar las palabras adecuadas para un trabajo propio.

Pero vamos al grano y dejémonos de cháchara, que como he dicho antes estamos de celebración. Marcela cumple 100 Findes frugales, 100 entradas de una gran fiesta de enlaces, donde el requisito principal es crear algo barato, rápido y con pocos recursos. Aún recuerdo a la propia Marcela visitando mi blog e invitándome a participar con mi primer trabajo, cuando publicaba la segunda entrada.. Tan sólo he participado en 4, sin contar esta, aunque he seguido bien de cerca todas y cada una de las propuestas. Lo que se llega a aprender no tiene precio, increíble la imaginación y las ganas de trabajar que se puede llegar a tener.
Este finde el requisito añadido era dorado-celebración, así que a poner la mente a discurrir y haber qué se inventa. No ha sido hasta última hora que sabía que podía aportar granito de arena. No todos los días se celebran 100 publicaciones de muchísimo éxito, y Marcela merecía vernos a todas allí.




Mi aportación ha consistido en hacer dos cuadritos, todo ha sido reciclado con cosas que tenía en casa, excepto la pintura en spray dorada (2€). Aunque tengo que decir que la primera idea que tenía no pudo ser, pensaba hacer otra cosa, pero no resultó. Ala, a pensar en otra frugalidad. Hice fotos de los materiales que iba a utilizar, y veréis que hay cositas que no las he usado.






El marco era dorado, pero lo pinté con imprimación hace dos años para otro trabajo, junto al trocito de corcho, los cuales no llegué a hacer ningún uso. Y como el color dorado debía estar presente decidí quitar la capa de imprimación con un poco de agua, porque con el corcho era todo demasiado blanco.
La chapa del ángel era de un collar que me dio mi madre, de cuerda con abalorios de madera que decidí desemparejar y usarlo sólo a él. Eso sí, reconozco que los ángeles no me hacen mucha gracia, no van mucho conmigo. Pero dentro de lo que cabe este tampoco está tan mal y me daba pena tirarlo. El metal estaba negruzco por la suciedad, lo limpié con un cepillo de metal y quedó un tono plata brillante muy bonito. Pero claro, así no me servía, por lo que me estrené con la pintura en spray y le dí unos cuantos flus flus.








Luego fue cuestión de usar el corcho de fondo, insertar un encuadernador de latón que era dorado y poner el ángel. Todo ello colocado en un minicaballete, que al igual que el marco tienen 25 años. Era el típico conjunto que lleva tu nombre y define el significado. Y claro, con tantos años estaba la madera sucia, así que lo fregué con un estropajo y jabón y quedó como nuevo.
(La segunda foto aunque pueda parecer que está torcida no es así, está hecha a conciencia).






Para el otro cuadrito cogí otro trocito de corcho que ya tenía pintado de blanco y nunca usé, cogí un rollo de cuerda y lo fui pegando por todo el contorno con silicona caliente, para dejarle arriba una parte y poder colgarlo. Le puse unos abalorios de madera de otro collar, así le daba un aire rústico y no quedaba tan soso. Como me gusta tanto el estilo que otorga la cuerda, fui formando un corazón que pegué con silicona. Lo pinté de color bronce, ya tenía la pintura de un banquito que también publiqué. Aproveché unas letras adhesivas azules de goma eva (también regaladas), les di dos manitas de pintura del mismo color, y listo el otro cuadrito con un guiño a las iniciales de Marcela.  Puede entreverse algo de azul, pero me gusta así, no tiene que ser todo tan dorado.








Lo único que me faltaba para completar el conjunto eran unas piñas que me regaló mi cuñado el año pasado.
Las podéis ver en la entrada anterior, con la caja de madera que adorné para las Navidades. Unas pasaditas de pintura en bronce y listas para rematar el rinconcito que preparé.
Se me echaba la tarde encima y tuve que hacer las fotos en la terraza. Un pequeño escritorio con ruedas fue suficiente para la base, junto con un camino de mesa que me regaló mi tía. En otra ocasión os lo enseño entero en su sitio. 
Rebusqué qué más añadir, y no tardé en acordarme de un broche (también lleva conmigo unos 30 años) de un colibrí con tonos dorados, que acompañaba a una bombonera recientemente regalada y repleta de bombones. Así que si a alguien le apetece un bombón, no tiene más que cogerlo, ah ...... son sin azúcar. Y listo todo lo que me gustaba para proceder a la sesión antes de quedarme sin luz, una foto por aquí, otra por allá, y fin de mi trabajo frugal.








Me ha encantado tener la ilusión de hacer un pequeñísimo trabajo para aparecer de nuevo por aquí. Espero le guste a Marcela; muchas felicidades por haber llegado tan lejos, y gracias por hacer realidad este encuentro que espero siga dándonos tanta inspiración y ganas de crear cosas lindas. 
Os invito a ver todas las preciosuras que han preparado el resto de blogs, y la propia Marcela, que ella es una experta en esta materia.

Mil gracias por vuestras visitas y comentarios, me alegran el día!!
Hasta pronto!!